Las nuevas generaciones llegan con mucha calle.
Los
alumnos y alumnas de 1º y 2º de la ESO se pueden describir con una palabra:
“canis”.
“Fuimos
cuatro a pedir sillas para nuestra clase y salimos dos con heridas de navaja”
nos dice un alumno que fue a pedir sillas a 2ºB.
Esta
delincuencia juvenil está dando como resultado terror en los cursos superiores.
“Nosotros
fumamos, pero de chill” declaración de un niño cani.
También
afecta a la salud mentar de los profesores, que no saben que hacer en sus
clases.
“¡No
saben nada de música!” se queja una profesora de esta asignatura “solo saben
poner dos notas en bucle”.
“El
otro día en clase les pregunté si conocían a Quevedo (Francisco de Quevedo, el
poeta), y se pusieron a cantar "Llegué al
club con el combo, rápido la vi lejos
Se pintaba lo' labios y la copa como espejo” comenta un profesor de literatura.
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